mayo 2020 - Certificados de casa

Eficiencia energética y energía renovable

Cada vez es más sencillo ahorrar en energía, todo ello gracias a la revolución tecnológica que han vivido los sistemas de consumo de energía. Debido a la crisis climática y ecológica actual, las empresas han llevado a cabo mejoras de eficiencia en los sistemas energéticos, reduciendo al máximo las emisiones de partículas contaminantes.

Mitigar este impacto cuanto antes, forma parte de la agenda de los políticos europeos que, sensibilizados con la causa, han decidido establecer medidas de ahorro energético, con el objetivo de que se cambien por completo los hábitos de consumo de la población, hacia una responsabilidad de las personas sobre el futuro del planeta.

En este sentido, la comunidad científica ha desarrollado instalaciones que se abastecen de  energías renovables: recursos inagotables y gratuitos que proceden de la naturaleza. Tratando, en paralelo, de mejorar el esfuerzo energético para lograr un ahorro de energía. El Sol, el viento o el agua son recursos energéticos renovables, fáciles de convertir en energía útil para el consumo humano. Estas instalaciones tan vanguardistas garantizan la eficiencia energética, un concepto con doble vertiente: busca que los usuarios gasten la energía justa necesaria y, a su vez, que reduzcan al máximo el importe de sus facturas de energía, con ahorros que pueden llegar hasta el 70 %.

Llegados a este punto, es importante hablar del autoconsumo, la práctica que se ha gestado gracias a la evolución de las instalaciones basadas en energías renovables, en las que el usuario es el que produce la energía necesaria para su propio consumo. Incluso desde hace algunos años, debido a lo sencillo que resulta generar energía, las autoridades también posibilitan el autoconsumo compartido. Esta alternativa, puede ayudar a abastecer a toda una comunidad de vecinos, a través de la instalación de, por ejemplo, paneles solares en el exterior del edificio.

¿Qué instalación de energía renovable es la más eficiente para el usuario?

Es importante tener claro que no existe un sistema único y perfecto para el conjunto de las viviendas, las energías renovables pretenden adaptarse a las necesidades atendiendo a las características de cada inmueble.

Las placas solares se consolidan como el sistema más demandado y recomendado para instalar en las viviendas residenciales. Los paneles fotovoltaicos absorben la radiación solar, transformándola en energía para el consumo eléctrico doméstico. Su gran ventaja es la independencia energética, puesto que no es necesario que se conecten a una red eléctrica convencional para proporcionar servicio, con la consiguiente reducción de los costes de suministros en estos hogares. 

La aerotermia es otro de los sistemas más empleados. Es empleado para la calefacción y el agua caliente sanitaria. Se estima que alrededor del 50 % del total del presupuesto de una factura eléctrica se destina a generar calor, sobre todo en otoño e invierno. En estas instalaciones, se recoge la radiación del Sol para proporcionar calor que se distribuye entre los suministros de la calefacción y el agua sanitaria. De este modo, se garantiza una energía más limpia y barata en el hogar.

Es importante destacar, que todos estos aspectos de la instalación, entre otros muchos, son tenidos en cuenta a la hora de realizar la certificación energética de una vivienda. Serán los hogares con sistemas de suministros energéticos sostenibles y autosuficientes, aquellos que alcancen mejores resultados de eficiencia. Por lo tanto, es importante tener conocimiento de la eficiencia energética de su hogar, es de esa forma como podrá empezar a tomar medidas que le permitan reducir su factura de la luz y el gas.

Eficiencia energética e instalaciones de gas

Cuando hablamos de eficiencia energética siempre se nos viene a la cabeza las instalaciones eléctricas y este tipo de gasto de energía. Sin embargo, las instalaciones de gas también deben cumplir con ciertos criterios de eficiencia energética. 

Normativa para la eficiencia energética del gas

El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) es la normativa española que regula los requisitos que deben cumplir las instalaciones destinadas a atender la demanda de bienestar e higiene de las personas; desde la fase de diseño hasta la de explotación y mantenimiento de las mismas.

Primeramente, se debe destacar que  todas las instalaciones cuya potencia sea superior a cinco kilovatios (>5kW), deben pasar un mantenimiento, individual o colectivo.  

Además, en función de la potencia útil se establecen las siguientes distinciones:

  • Potencias útil nominal menor a 70 kW: son la mayoría de instalaciones de caldera individual. En este sentido, se debe pasar un mantenimiento cada dos años, en caso de calderas murales a gas,  tendrá carácter anual para el resto de instalaciones de calefacción. 
  • Potencia útil nominal mayor a 70 kW: suelen ser las instalaciones comunitarias. En primer lugar, es obligatorio contratar el mantenimiento con una compañía autorizada. Estas revisiones serán mensuales.
  • Potencia superior a 5.000 kW: son las grandes centrales. Además de cumplir el anterior punto, dicho mantenimiento debe ser realizado por un técnico titulado con funciones de director de mantenimiento.

Este tipo de revisiones,deben realizarse en las instalaciones de suministro continuo como el gas natural o el GLP. Las instalaciones que funcionen mediante bombonas, de butano o propano, no requieren de este tipo de revisiones. 

Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios R.I.T.E.

Según REAL DECRETO 1027/2007, del 20 de julio, y modificado por Real Decreto 238/2013 por el que se aprueba el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, define el ACS como un bien cuyo objetivo es el bienestar e la higiene. En este sentido, la normativa define los siguientes aspectos:

  • El agua de la instalación debe cumplir lo que se establece en la legislación vigente del agua para consumo.
  • Materiales de las instalaciones de aporte de ACS.
  • Caudal mínimo de los suministro de ACS.
  • Temperatura adecuada en los puntos donde se consume.
  • Dimensionamiento y construcción.
  • Mantenimiento.
  • Temperatura de acumulación.

Eficiencia energética en instalaciones de gas

La calefacción y el agua caliente sanitaria pueden llegar a superar el 60% de la factura energética de un inmueble, por lo que la eficiencia energética de estos sistemas se convierte en algo indispensable. Una de las primeras cosas a tener en cuenta: los gases como el gas natural o el GLP son más eficientes que otros como el butano o el propano embotellado.

En este sentido, la instalación de sistemas de climatización y agua caliente que tengan una mayor eficiencia hará que reduzcamos el consumo de este tipo de instalaciones. Los termostatos inteligentes, no sólo pueden instalarse en los sistemas de climatización eléctrica, pueden instalarse también en aquellos que funcionen con gas natural o GLP.

Otro de los aspectos relacionados con la eficiencia energética de las instalaciones de gas natural es el PCI, el Poder Calorífico Inferior. Este índice se refiere a la energía aprovechable que genera el sistema. A mayor PCI, mayor eficiencia, puesto que se aprovechará una mayor cantidad del calor generado en combustión.

Si no se puede optar a estos gases más eficaces, lo mejor es elegir calderas tipo efecto Joule o gasoil, por encima de las de butano o propano. 

Por tanto, es importante tener en cuenta que a la hora de realizar un Certificado de Eficiencia Energética oficial, debemos tener en en cuenta todos estos aspectos que contribuyen en mayor o menor medida en el uso eficiente de la energía en nuestros hogares.