Francisco Martín, autor en Certificado de casa

¿Cómo mejorar la eficiencia energética de una vivienda?

En un mundo cada vez más superpoblado, la eficiencia energética se ha convertido en un objetivo a cumplir por toda la población. El presente, dibuja un modelo de sociedad más concienciado con el medio ambiente y que busca sistemas energéticos que reduzcan los niveles de contaminación, al tiempo que, en muchas ocasiones, establece un ahorro económico en las facturas de cada mes para sus usuarios.

Los estudios de eficiencia muestran cómo es posible reducir el consumo y, de este modo,  tener una vivienda eficiente. En este sentido, la revolución tecnológica tiene un importante papel, desarrollando aplicaciones que permiten controlar y automatizar nuestros electrodomésticos, con el objetivo de controlar su consumo y acomodar la casa a las necesidades de sus usuarios.

La domótica nace con el propósito de convertir el entorno en una especie de “hogar inteligente”, con el que mandar órdenes a electrodomésticos eficientes por control remoto, normalmente desde un smartphone con conexión a Internet

De esta forma, se puede programar una lavadora para que a una determinada hora empiece a funcionar. Este sistema, es ideal para que los aparatos inteligentes puedan adaptarse a una franja de discriminación horaria determinada sin la necesidad de permanecer en el hogar o estar pendientes de los tiempos. 

Además, los sistemas domóticos dan pie a múltiples funcionalidades que garantizan la eficiencia energética en el hogar, como es en el caso de la iluminación. Una instalación LED de baja intensidad eléctrica, sustituyendo a las tradicionales luces incandescentes, consume entre un 80 % y un  90 % menos, además de prometer una vida útil de 10 años, más del doble que las incandescentes.

La domótica puede actuar con la instalación de sensores de movimiento en espacios como los pasillos o garajes, de manera que se enciendan cada vez que se detecta la presencia de alguien, apagándose de forma automática.

Otra forma de mejorar la eficiencia energética y el gasto en calefacción, corresponde al aislamiento. Alrededor del 50 % del total del presupuesto de la factura eléctrica mensual se destina al pago de los sistemas de calefacción y aire acondicionado. Por esta razón, el aislamiento térmico puede evitar el uso desmesurado de estos aparatos en temporadas veraniegas e invernales, ya que protege las ventanas, las puertas y las paredes ante cualquier fuga o transferencia de frío/calor que pueda producirse, es decir, sella por completo aperturas y salidas del inmueble para que no escape el aire interior ni entre desde el exterior.

Existen apps de control de consumo, que miden no solo el gasto que produce cada electrodoméstico, sino que previenen al usuario de cualquier problema grave: fugas de gas, las explosiones de calderas, etc…

Estas aplicaciones ayudan a conocer el estado de conservación de las instalaciones eléctricas y a calcular el consumo óptimo para cada inmueble. De esta manera, el usuario puede, por ejemplo, bajar la potencia eléctrica contratada en el caso de que se encuentre por encima de sus necesidades y ahorrar en su factura de electricidad.

Si quieres saber cómo mejorar la eficiencia energética de tu vivienda, con nuestro certificado energético incluimos un informe de mejoras de tu inmueble. Calcula hoy el coste de tu certificado energético. 

Eficiencia energética y energía renovable

Cada vez es más sencillo ahorrar en energía, todo ello gracias a la revolución tecnológica que han vivido los sistemas de consumo de energía. Debido a la crisis climática y ecológica actual, las empresas han llevado a cabo mejoras de eficiencia en los sistemas energéticos, reduciendo al máximo las emisiones de partículas contaminantes.

Mitigar este impacto cuanto antes, forma parte de la agenda de los políticos europeos que, sensibilizados con la causa, han decidido establecer medidas de ahorro energético, con el objetivo de que se cambien por completo los hábitos de consumo de la población, hacia una responsabilidad de las personas sobre el futuro del planeta.

En este sentido, la comunidad científica ha desarrollado instalaciones que se abastecen de  energías renovables: recursos inagotables y gratuitos que proceden de la naturaleza. Tratando, en paralelo, de mejorar el esfuerzo energético para lograr un ahorro de energía. El Sol, el viento o el agua son recursos energéticos renovables, fáciles de convertir en energía útil para el consumo humano. Estas instalaciones tan vanguardistas garantizan la eficiencia energética, un concepto con doble vertiente: busca que los usuarios gasten la energía justa necesaria y, a su vez, que reduzcan al máximo el importe de sus facturas de energía, con ahorros que pueden llegar hasta el 70 %.

Llegados a este punto, es importante hablar del autoconsumo, la práctica que se ha gestado gracias a la evolución de las instalaciones basadas en energías renovables, en las que el usuario es el que produce la energía necesaria para su propio consumo. Incluso desde hace algunos años, debido a lo sencillo que resulta generar energía, las autoridades también posibilitan el autoconsumo compartido. Esta alternativa, puede ayudar a abastecer a toda una comunidad de vecinos, a través de la instalación de, por ejemplo, paneles solares en el exterior del edificio.

¿Qué instalación de energía renovable es la más eficiente para el usuario?

Es importante tener claro que no existe un sistema único y perfecto para el conjunto de las viviendas, las energías renovables pretenden adaptarse a las necesidades atendiendo a las características de cada inmueble.

Las placas solares se consolidan como el sistema más demandado y recomendado para instalar en las viviendas residenciales. Los paneles fotovoltaicos absorben la radiación solar, transformándola en energía para el consumo eléctrico doméstico. Su gran ventaja es la independencia energética, puesto que no es necesario que se conecten a una red eléctrica convencional para proporcionar servicio, con la consiguiente reducción de los costes de suministros en estos hogares. 

La aerotermia es otro de los sistemas más empleados. Es empleado para la calefacción y el agua caliente sanitaria. Se estima que alrededor del 50 % del total del presupuesto de una factura eléctrica se destina a generar calor, sobre todo en otoño e invierno. En estas instalaciones, se recoge la radiación del Sol para proporcionar calor que se distribuye entre los suministros de la calefacción y el agua sanitaria. De este modo, se garantiza una energía más limpia y barata en el hogar.

Es importante destacar, que todos estos aspectos de la instalación, entre otros muchos, son tenidos en cuenta a la hora de realizar la certificación energética de una vivienda. Serán los hogares con sistemas de suministros energéticos sostenibles y autosuficientes, aquellos que alcancen mejores resultados de eficiencia. Por lo tanto, es importante tener conocimiento de la eficiencia energética de su hogar, es de esa forma como podrá empezar a tomar medidas que le permitan reducir su factura de la luz y el gas.

Eficiencia energética e instalaciones de gas

Cuando hablamos de eficiencia energética siempre se nos viene a la cabeza las instalaciones eléctricas y este tipo de gasto de energía. Sin embargo, las instalaciones de gas también deben cumplir con ciertos criterios de eficiencia energética. 

Normativa para la eficiencia energética del gas

El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) es la normativa española que regula los requisitos que deben cumplir las instalaciones destinadas a atender la demanda de bienestar e higiene de las personas; desde la fase de diseño hasta la de explotación y mantenimiento de las mismas.

Primeramente, se debe destacar que  todas las instalaciones cuya potencia sea superior a cinco kilovatios (>5kW), deben pasar un mantenimiento, individual o colectivo.  

Además, en función de la potencia útil se establecen las siguientes distinciones:

  • Potencias útil nominal menor a 70 kW: son la mayoría de instalaciones de caldera individual. En este sentido, se debe pasar un mantenimiento cada dos años, en caso de calderas murales a gas,  tendrá carácter anual para el resto de instalaciones de calefacción. 
  • Potencia útil nominal mayor a 70 kW: suelen ser las instalaciones comunitarias. En primer lugar, es obligatorio contratar el mantenimiento con una compañía autorizada. Estas revisiones serán mensuales.
  • Potencia superior a 5.000 kW: son las grandes centrales. Además de cumplir el anterior punto, dicho mantenimiento debe ser realizado por un técnico titulado con funciones de director de mantenimiento.

Este tipo de revisiones,deben realizarse en las instalaciones de suministro continuo como el gas natural o el GLP. Las instalaciones que funcionen mediante bombonas, de butano o propano, no requieren de este tipo de revisiones. 

Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios R.I.T.E.

Según REAL DECRETO 1027/2007, del 20 de julio, y modificado por Real Decreto 238/2013 por el que se aprueba el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, define el ACS como un bien cuyo objetivo es el bienestar e la higiene. En este sentido, la normativa define los siguientes aspectos:

  • El agua de la instalación debe cumplir lo que se establece en la legislación vigente del agua para consumo.
  • Materiales de las instalaciones de aporte de ACS.
  • Caudal mínimo de los suministro de ACS.
  • Temperatura adecuada en los puntos donde se consume.
  • Dimensionamiento y construcción.
  • Mantenimiento.
  • Temperatura de acumulación.

Eficiencia energética en instalaciones de gas

La calefacción y el agua caliente sanitaria pueden llegar a superar el 60% de la factura energética de un inmueble, por lo que la eficiencia energética de estos sistemas se convierte en algo indispensable. Una de las primeras cosas a tener en cuenta: los gases como el gas natural o el GLP son más eficientes que otros como el butano o el propano embotellado.

En este sentido, la instalación de sistemas de climatización y agua caliente que tengan una mayor eficiencia hará que reduzcamos el consumo de este tipo de instalaciones. Los termostatos inteligentes, no sólo pueden instalarse en los sistemas de climatización eléctrica, pueden instalarse también en aquellos que funcionen con gas natural o GLP.

Otro de los aspectos relacionados con la eficiencia energética de las instalaciones de gas natural es el PCI, el Poder Calorífico Inferior. Este índice se refiere a la energía aprovechable que genera el sistema. A mayor PCI, mayor eficiencia, puesto que se aprovechará una mayor cantidad del calor generado en combustión.

Si no se puede optar a estos gases más eficaces, lo mejor es elegir calderas tipo efecto Joule o gasoil, por encima de las de butano o propano. 

Por tanto, es importante tener en cuenta que a la hora de realizar un Certificado de Eficiencia Energética oficial, debemos tener en en cuenta todos estos aspectos que contribuyen en mayor o menor medida en el uso eficiente de la energía en nuestros hogares. 

La eficiencia energética y las viviendas inteligentes

La situación que estamos viviendo debido al COVID-19, ha puesto de manifiesto el gran consumo energético que se da en una vivienda a pleno uso. Mucha gente ha visto cómo sus facturas subían de forma incontrolable durante este mes de confinamiento.

Esto ha hecho que, de cara a reformas o construcción tras COVID-19, se ponga un gran énfasis en relación al consumo de energía y la eficiencia energética de una vivienda. En este sentido, las viviendas inteligentes presentan como una solución para reducir el consumo de energía..

Eficiencia energética

Aunque suene repetitivo, la eficiencia energética consiste en el uso eficiente de la energía. Algo es eficiente energéticamente si realiza el proceso para el que fue creado, con un consumo menor a la media

Uno de los mayores objetivos de la eficiencia energética es proteger el medio ambiente, reduciendo el consumo de energía, así como habituando a las personas a consumir sólo lo necesario. Esta reducción del consumo permitirá reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera.

Pero el cuidado del medioambiente no es el único beneficio de la eficiencia energética. Un menor consumo también conlleva una reducción en la factura de energía y, por tanto, un ahorro económico. 

Una de las maneras de aumentar la eficiencia energética de una vivienda es el uso de sistemas domóticos para el hogar.

Eficiencia energética y nuevas tecnologías

En la actualidad, las nuevas tecnologías a nivel doméstico se han centrado en reducir su consumo. Lo peor de este tipo de tecnología es que resulta más cara que los aparatos tradicionales. Sin embargo, el ahorro que conlleva, hace que merezca la pena adquirirlos.

La domótica ha sido desarrollada para automatizar la gestión de los diferentes aparatos de una vivienda de la forma más eficiente posible y de forma remota, mejorando nuestro confort, seguridad y, a la vez, permitiendo un gran ahorro de energía

Actualmente podemos controlar de forma remota muchos aparatos y sistemas de nuestra vivienda gracias a un dispositivo móvil con conexión a Internet. Sin embargo, este tipo de sistemas se suele centrar en tres aspectos:

  • Climatización
  • Iluminación
  • Electrodomésticos

Domótica y ahorro de energía

Dejarse la luces encendidas, es algo que nos ha pasado a todos. La domótica, y el control remoto, nos permite acabar con estas acciones, con el ahorro que ello conlleva.

Pero, más allá de ésto, lo cierto es que los sistemas domóticos poseen una característica que llevan a su capacidad para ahorrar energía a otro nivel. Este tipo de sistemas pueden obtener información tanto del interior como del exterior de la vivienda y actuar en consecuencia para ahorrar al máximo. Por ello, no sólo dependen del buen hacer del usuario, sino que utilizan gran cantidad de información para conseguir el mayor ahorro posible.

Funcionalidades de la domótica para eficiencia energética

Si bien se pueden controlar gran cantidad de sistemas gracias a la domótica, lo cierto es que hay tres sistemas que destacan por encima del resto:

  • Climatización: En este sentido, podemos tener la calefacción lista para cuando lleguemos a casa. Esto no supone un ahorro en sí, pero el uso de termostatos inteligentes que determinan la temperatura correcta en función del usuario o el momento del día, permiten un uso más eficiente y, por ello, una reducción del consumo.
  • Iluminación: Como en el punto anterior, no sólo hablamos del encendido o apagado remoto, para que no se repita eso de dejarnos la luz encendida. Hablamos de un sistema capaz de determinar el encendido o apagado en función de la hora del día o del nivel de luz natural.
  • Electrodomésticos: Puede que sea el mayor desarrollo en domótica. Hornos que se encienden a distancia, vitrocerámicas que adaptan su uso al alimento a cocinar, o neveras que nos hacen la compra.

No cabe duda que las viviendas inteligentes poco a poco están convirtiéndose en un importante aliado en la mejora de la eficiencia energética de nuestras casas.

Si estás pensando en convertir tu casa en una vivienda inteligente, desde certificadodecasa.com te recomendamos que realices la certificación de eficiencia energética antes y después de realizar los cambios. De esta forma podrás cuantificar cómo ha mejorado la eficiencia energética de tu vivienda.

La importancia de una buena eficiencia energética

En el año 2013 entró en vigor el certificado de eficiencia energética en nuestro país, un documento en el que se hacía constar el consumo de energía en un inmueble, determinado por una letra que va desde la “A” a la “G”. Este plan, forma parte de un proyecto europeo en el que se pretende conocer el nivel de eficiencia en los hogares y su impacto medioambiental, en un intento de reducir las emisiones de CO2, contaminante que ha provocado la actual crisis climática, debido a la sobreexplotación de combustibles tóxicos como el petróleo y el carbón.

Ante este panorama, el Gobierno español aplicó esta normativa para intentar frenar la cantidad de gases de efecto invernadero emitidos. No obstante, según los datos, todavía es necesario mejorar en materia de eficiencia energética, el 84% de las viviendas que se han etiquetado durante los primeros 3 años obtuvieron las letras “E”, “F” y “G”, es decir, calificaciones muy bajas. En este sentido, es importante contextualizar que el valor de las letras se otorga en base, por un lado, al nivel de ahorro de energía para la economía familiar, por otro, como en el impacto medioambiental generado; siendo “A” la nota más alta (con mayores beneficios).

El certificado de eficiencia energética es obligatorio para todas aquellas viviendas que se van a poner en venta o en alquiler, de tal manera que los futuros inquilinos tengan constancia de la eficiencia del inmueble y si son capaces de reducir en su factura de electricidad o gas. Esta etiqueta es otorgada por un profesional cualificado tras analizar todos los factores que afectan al espacio habitable del inmueble.

Según los expertos, un hogar con una calificación alta en ahorro de energía puede lograr incrementos de hasta +50% de eficiencia y, por lo tanto, este factor atraerá a un mayor número de compradores e inquilinos.

Ventajas de una vivienda con buena eficiencia energética

Un inmueble con un buen nivel de eficiencia energética no solo se nota en el medio ambiente, influye también en el bienestar y en el consumo de electricidad, al percibir un ahorro considerable en el bolsillo. Asimismo, los principales aspectos positivos de obtener una calificación buena en eficiencia de energía son:

  • Ayuda a mejorar la calidad del aire en el medio ambiente: pues se percibirá en el ambiente una reducción de emisiones contaminantes para el planeta. ¡Un aire más limpio y beneficioso para nuestros pulmones!
  • El comprador o inquilino ahorra dinero en sus facturas eléctricas: Este factor puede atraer a compradores. En ocasiones, una mala calificación energética, puede hacer que el inquilino se replantee alquilar al tener unos gastos estimados de suministros mayores.
  • Por otro lado, asegura un mejor aislamiento de frío durante los meses de invierno y de calor durante los meses de verano, de manera que se percibe un ahorro en calefacción y aire acondicionado.

Por lo tanto, si quieres saber la eficiencia energética de tu inmueble y poder disfrutar de estas ventajas, estás de suerte. En certificadosdecasa.com somos expertos en certificados energéticos y utilizamos la última tecnología para poder hacerlo online, sin visitas externas. ¡Aprovecha y haz tu certificado energético ya!

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